"... una gran parte de los males que experimentamos, son debidos a la falta de instrucción cristiana de todas las clases y en todas las edades."
María Micaela Grau 4 octubre 1.879
I. Introducción
1. En ejercicio del derecho que reconoce el art. 27 de la Constitución, la legislación orgánica y demás disposiciones que lo desarrollan, el instituto de Hermanas de la Doctrina Cristiana, Titular del Centro Inmaculado, establece en este documento el Carácter propio del mismo

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2. Para conseguir los objetivos que en él se proponen y garantizar la coherencia en la acción formativa del Centro, el Instituto lo presenta a toda la Comunidad Educativa para que lo conozca, acepte, presente su colaboración o, al menos, lo respete.
3. Presupuestos fundamentales
• Toda persona tiene derecho a una educación adecuada en igualdad de oportunidades según su capacidad.
• Los padres son los principales responsables de la educación de sus hijos, y por ello tienen derecho a elegir el Centro que estimen más conveniente.
• La presencia de la Iglesia en el ámbito escolar se justifica en el derecho de unos padres que son y se reconocen católicos.
• Nuestro Instituto reconoce y proclama estos derechos. Y así, por fidelidad al Evangelio y a su carisma de "enseñar la Doctrina Cristiana", abre sus Centros a cuantos deseen la educación que en ellos se imparte.
II. Nuestros colegios
4. Nuestros Centros Educativos quieren seguir dando hoy respuesta a la misma necesidad que urgió a nuestra Madre Fundadora a dedicarse a la educación cristiana de niños y jóvenes.

5. En ellos queremos promover la formación integral de nuestros alumnos, de acuerdo con una concepción cristiana del hombre, de la vida y del mundo, y prepararlos para que puedan asumir sus propios compromisos en la familia y en la sociedad.
6. Como Colegio Católico, nuestro Centro está integrado en la misión evangelizadora de la Iglesia, y sigue sus orientaciones y criterios pastorales.
7. Como Centro de las Hermanas de la Doctrina Cristiana, su tarea principal es proclamar el mensaje de Cristo. Imparte la enseñanza religiosa dentro del horario escolar, y completa la formación cristiana con actividades de libre opción entre ellas, la catequesis, la oración y la vida sacramental.
8. Nuestro Proyecto Educativo se basa en los valores evangélicos y los promueve como medio de transformación del hombre y de la sociedad.
9. Nuestros Centros, insertos en un contexto socio-cultural concreto, y abiertos a un mundo en evolución, quieren hacer a sus alumnos sensibles y críticos ante esa realidad.
10. La Comunidad Educativa debe esforzarse por crear el ambiente que dé a nuestros Centros su estilo propio de sencillez, acogida y entrega desinteresada.
III. La educación que ofrecemos
11. Deseamos que nuestros alumnos encuentren en el Colegio el medio adecuado que les ayude a crecer y madurar en todos los aspectos de su personalidad. Para ello procuramos educarlos:

• En la responsabilidad, sentido del deber, valoración del trabajo como enriquecimiento de la propia persona y como servicio a la sociedad.
• En una progresiva y responsable libertad personal, respetando la libertad de los demás.
• En ei sentido de la justicia en las relaciones personales y en las estructuras sociales, económicas y políticas, comprometiéndose en la construcción de un mundo más humano y más justo.
• Para la paz, la convivencia y la solidaridad entre los hombres y los pueblos, con un espíritu abierto, dialogante y flexible.
• Con una visión positiva del hombre y del acontecer humano, motivando la esperanza y la alegría cristianas.
12. Y les proponemos a Jesucristo como la opción que da sentido a la vida, ofreciéndoles los medios para que cada uno pueda encontrarlo en su propia experiencia de fe de un modo libre, personal y progresivo.
IV. Nuestros criterios pedagógicos
13. La labor educativa del Centro se basa en los siguientes criterios que configuran su línea pedagógica global:
• Asumimos los principios de una educación personalizada, que se adapte a cada alumno, a sus características y necesidades.
• Favorecemos una pedagogía activa que fomente la iniciativa y creatividad, que combine el trabajo individualizado y personal con la colaboración en trabajos de grupo.
• Fomentamos el desarrollo intelectual de nuestros alumnos mediante técnicas de aprendizaje. Procuramos equilibrar el trabajo teórico con el manual y técnico.
• Queremos integrar en nuestra educación los contenidos de la fe y de la cultura para que nuestros alumnos aprendan a vivirlos conjuntamente.
• Educamos para el tiempo libre mediante actividades complementarias formativas, culturales y deportivas.
• Procuramos tratar a nuestros alumnos con espíritu de servicio, sencillez y cordialidad, con una autoridad nacida de la propia competencia y entrega.
• Estamos abiertos a los nuevos métodos y técnicas educativas, de acuerdo con los objetivos que pretendemos y dentro de la sencillez en los medios que debemos utilizar.

• Intentamos una programación coherente de objetivos en todas las áreas. Ponemos especial cuidado en seguir la evolución de cada alumno, evaluando periódicamente los distintos aspectos de su formación, orientándole en su desarrollo y manteniendo una adecuada comunicación con la familia a través de la acción tutorial.
• Tratamos de crear un ambiente de sana tolerancia y a la vez, de respeto mutuo, exigencia y firmeza, en el trabajo escolar y en las normas de convivencia, que ayude a los alumnos a fortalecer su personalidad, superar dificultades y dar lo mejor de sí mismos según la capacidad de cada uno.
• Buscamos en fin que el alumno se sienta feliz en su trabajo y participe en todas las actividades que constituyen la vida del Centro, considerándolo como propio.
V. La comunidad educativa
14. La Comunidad de Hermanas de la Doctrina Cristiana como parte de la Entidad Titular, los profesores, los
alumnos, los padres y el personal de administración y servicios, constituímos la Comunidad Educativa de
nuestro Colegio. Todos, desde las funciones y responsabilidades que nos son propias, estamos llamados a compartir ideales, valores y objetivos educativos y a colaborar en un clima de cordialidad, comprensión y respeto. 
15. La responsabilidad de la Comunidad Educativa tiene que ser una responsabilidad compartida, que mire el bien de todos, y se traduzca en una participación activa y debida mente ordenada, en todos los órganos de gobierno establecidos y en toda la actividad del Centro.
16. El reglamento de Régimen Interior, teniendo en cuenta los preceptos legales, y respetando cuanto establece el presente Documento, recoge el conjunto de normas que regulan el funcionamiento del Centro y garantiza la adecuada coordinación de todos los estamentos y personas que formamos la Comunidad Educativa.
Entidad titular
17. El Instituto de Hermanas de la Doctrina Cristiana, como Entidad Titular, es responsable de expresar y dar continuidad a los principios y criterios de actuación que definen el Carácter Propio del Centro y garantizan la calidad de la educación cristiana que imparte.
Para realizar esta labor:
• Promueve la acción educativa global del Centro, y ejerce su última responsabilidad ante la sociedad, los poderes públicos y el conjunto de la Comunidad Educativa.
• Asume los derechos y deberes que dimanan de las relaciones contractuales con el personal, con la intención de hacer posible su servicio al Centro.
• Reconoce a los Órganos de Gobierno del Centro las atribuciones que las disposiciones legales les confiere, dentro del respeto al Carácter Propio que aquí se establece.
• Aspira a que la Comunidad Educativa llegue a constituirse en comunidad educativa cristiana y estimula a todos sus miembros para que participen y colaboren en la tarea educativa que es su razón de ser.
Los profesores
18. Los profesores comparten la responsabilidad de la acción educativa global del Centro y colaboran activamente en la preparación, realización y evaluación del Proyecto Educativo.

Por ello:
• Su labor formativa va más allá de lo que comporta la transmisión sistemática de unos conocimientos, dándole el sentido y la coherencia que exigen el Carácter Propio del Centro y el tipo de educación que ofrece en colaboración con la Comunidad Religiosa y los padres de alumnos.
• A la confianza depositada en ellos al confiarles la formación de los alumnos, responden con su competencia,
actualización, entrega y testimonio.
• En un clima de amistad y diálogo, trabajan en equipo, manteniendo la unidad de criterios necesaria para dar coherencia y continuidad a la labor educativa que realizan entre todos.
• El Centro procurará facilitar a su profesorado los medios adecuados para una formación permanente en el orden profesional, humano y religioso.
Los alumnos
19. Los Alumnos son los principales protagonistas de su propia formación.
Por tanto:
• Todo cuanto realizamos tiene como objetivo ofrecerles posibilidades de crecer y madurar en todos los aspectos de su personalidad.
• En cada una de las etapas, participan activamente en la vida del Centro de acuerdo con las exigencias propias de su edad y asumen responsabilidades proporcionadas a su capacidad.
• Su actitud debe ser de apertura y colaboración activa como respuesta a la ayuda que el Centro les ofrece.

• Deseamos consideren positiva su etapa de formación, y les invitamos a seguir manteniendo una estrecha vinculación con el Centro a través de la Asociación de Antiguos Alumnos.
Los padres
20. Los Padres, como principales responsables de la educación de sus hijos:
• Han elegido nuestro Centro y el tipo de educación que ofrece, deseando compartir con nosotros la responsabilidad de completar su labor educativa.
• Deben conocer de forma suficiente los objetivos del Centro para poder colaborar eficazmente en su realización, manteniendo el adecuado diálogo Familia-Colegio.
• Participan activamente en la vida y las actividades que promueve el Centro y le prestan su apoyo, sobre todo a través de la Asociación de Padres de Alumnos.
• El Centro quiere fomentar la creación de lazos y unificación de criterios Familia-Colegio ofreciendo la posibilidad de una formación permanente que ayude a los padres en su tarea educativa.
Personal de administración y servicios
21. El personal de Administración y Servicios presta una valiosa colaboración en la labor educativa del Centro:
• Realiza funciones totalmente necesarias para el buen funcionamiento del Centro.
• Se corresponsabiliza de la acción educativa global del Centro y participa, a través de sus representantes, en los Órganos de Gobierno del mismo.
• Como los demás miembros de la Comunidad Educativa, tiene ocasión de compartir todo lo que el Centro es y todo lo que el Centro ofrece, y de aportar iniciativas, ilusión y trabajo según sus respectivas competencias y responsabilidades.
22. La mutua colaboración entre todos los miembros de la Comunidad Educativa dará fecundidad y coherencia a nuestra labor, contribuyendo a conseguir los objetivos que pretendemos en la formación integral de nuestros alumnos.